viernes, 29 de junio de 2012

Carta de Eric Agarca


Sr. Director
Nosostros, los barilochenses, somos gente buena, gente de trabajo, de esa forma fuimos construyendo esta hermosa ciudad, nadie nos regaló nada.
Nuestros abuelos llegaron hace muchos años a este maravilloso rincón inhabitado de Sudamérica con un sueño, un sueño de gente verdaderamente noble, reconstruir sus raíces europeas y cristianas en este lugar salvaje del mundo al que la civilización no había llegado.
Hoy nosotros, sus hijos y nietos, continuamos esta excelsa tarea, dar forma, con el sudor de nuestro trabajo y el compromiso diario de gente de bien, a esta Suiza Argentina, para que un día el mundo entero pueda admirarse de lo que hizo nuestra gente.

No queremos más que orden y progreso, si todos tiramos fuerte del mismo carro saldremos adelante de todas las pruebas que nos pone la naturaleza y Dios en su infinita misericordia.
Sabemos que hay algunas personas que sufren necesidades, siempre que podemos los ayudamos, además de darles trabajo a nuestros empleados sin importar el color de su piel o en que barrio viven, tenemos gestos que no dejan de mostrar la enorme generosidad de nuestra raza, nuestros empleados saben que periódicamente pueden contar con una bolsa de ropita que ya no usen nuestros hijos, o un pan dulce para navidad; pero no vemos bien que quiera torcerse el camino del desarrollo con pedidos excesivos.
¡Terminemos con los subsidios solo alimentan la vagancia!, que es eso de querer vivir sin trabajar, y si es como dicen, que no hay trabajo para todos, hay que capacitarse, vestirse mejor, cortarse el pelo y llegar bien temprano, y verán cómo se consigue ese trabajito que dicen que no existe. Si no lo consiguen en los hoteles del centro, en nuestras casas siempre hay algo para hacer, limpiar, podar, cortar el pasto, vaciar el tanque cloacal, es mentira que no hay trabajo.
Pero por sobre todas las cosas, esa parte de la ciudad que reclama sin cesar, debe entender que todos vivimos del turismo, no se debe afear la postal con pintadas, o actitudes fuera de lugar. Si fueran verdaderamente solidarios con la ciudad evitarían bajar al centro si es que no pueden vestirse como gente decente, no es discriminación, es inteligencia, de esa forma los empresarios facturaríamos más y ellos tendrían más trabajo, y de esa manera, con el esfuerzo de todos tirando del mismo carro, construir la ciudad que soñaron los pioneros, nuestros abuelos, una estatua sagrada nos guía, la del General Argentino Roca, veamos en un gallarda estampa la actitud que debemos cultivar, seamos Roca para levantar la Argentina, seamos “gente de bien”.
Lo saluda atte.
Eric Agarca
Presidente de la Cámara de Nics de Bariloche “Quiero lucrar ahí”

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